Reseña Histórica

La Facultad de Industrias Alimentarias se crea en la UNAP, como Programa Académico de Ingeniería en Industrias Alimentarias el día 8 de mayo de 1975, con Resolución 2251-75-CONUP, pasando al sistema de facultades, el 1 de mayo de 1984 mediante Resolución 001-84-AE (Asamblea Estatutaria).

Entre los objetivos que persigue desde su creación, está el de formar ingenieros altamente capacitados para la investigación de nuevos productos alimentarios a partir de las numerosas fuentes de recursos naturales que ofrece nuestra Amazonía, mejorar los productos alimenticios ya existentes y encargarse de la tecnología industrial de los alimentos orientados además a generar el desarrollo industrial alimentario en la región y a solucionar el problema social de la alimentación ante el crecimiento demográfico y la insuficiente producción agropecuaria.

El ingeniero en Industrias Alimentarias, investiga, dirige y controla el proceso de transformación y conservación de los productos agropecuarios.

En el año 2002 se expande los horizontes de la facultad abriendo una sede en la ciudad de Iquitos.

En el año 2006 se presenta la solicitud de la creación de la Escuela de Formación Profesional de Bromatología y Nutrición Humana, siguiendo todo un proceso concluido en el año 2007, es así que en el Examen de Admisión para el año 2008 ingresan 50 alumnos a dicha escuela, para el año 2009 ingresaron 81 alumnos.

En la actualidad la FIA cuenta con una plana docente de 28 profesores divididos en dos departamentos académicos: Departamento de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Departamento de Ingeniería de Alimentos; de los cuales el 28% son ingenieros en la especialidad, el 8% profesionales en áreas afines, el 20% con estudios de maestría, el 28% de magísteres en la especialidad, el 16% con estudios de doctorado, de los cuales el 12% son doctores en la especialidad; contando con una población estudiantil de 350 estudiantes.

Es como la FIA, aprovechando su actual capacidad instalada en laboratorios y plantas piloto, viene cumpliendo con sus objetivos trazados y dotando a la comunidad de miembros cultos que sean capaces de proyectarse hacia ella y ejercer un liderazgo apropiado para conducirla hacia el verdadero y sólido progreso de la región.