Bájate Cristo de las paredes

(Imagen: Marcelino Pan y Vino (Durango, Dgo.)

  • Gladys M. Vásquez Pinedo
  • Docente de la Facultad de Ciencias de la Educación y Humanidades de la UNAP
  • gvasquezpinedo@outlook.com

Ante la vorágine de acontecimientos vividos por la humanidad, el 2020 será conocido como el año del coronavirus, al haberse desatado la más letal de las pandemias de los últimos tiempos. Pero también trascendieron otros temas políticos, socioeconómicos y educativos. Políticamente destacaron la agudización de la crisis entre Estados Unidos e Irán, con el ataque ordenado por Donald Trump que dejó miles de muertos, y la crisis entre la Unión Europea y Turquía que alberga a más de tres millones de migrantes al haber declarado su política de puertas abiertas, Grecia ha levantado barricadas en sus fronteras y cerrado el acceso a los cientos de miles de migrantes africanos y asiáticos. Los incendios de Australia y Chernovyl y el cierre de fronteras de China, gigante de la economía mundial, luego del brote y propagación del covid-19 aparecido en la ciudad de Wuhan a finales de 2019. El sistema económico, educativo y sanitario de casi todos los países colapsó… “Sólo en el peor de los desastres conoce uno la auténtica valía de los hombres”.

América Latina atraviesa una grave crisis sanitaria con el azote del sarampión y dengue que costó más de cinco mil vidas. El Perú se encuentra entre los países con mayor número de contagios por el impacto de la pandemia. La cuarentena decretada por el gobierno frenó una mayor propagación. Se dictaron medidas sanitarias de higiene personal, distanciamiento físico y protección con mascarillas. La economía con su sistema productivo quebró y los bonos de ayuda humanitaria no llegaron a todos, ni a los más necesitados. El Decreto de Emergencia Sanitaria estableció el cierre de las instituciones educativas y centros laborales. La suspensión perfecta echó a los jóvenes a las calles. Los obreros perdieron su fuente de ingresos y los pequeños emprendedores pugnan por retomar su trabajo aún a costa de su vida. Los magros salarios y el déficit de servicios básicos, son clara evidencia de la pobreza económico-social por la que atraviesa nuestra sociedad.

El Ministerio de Educación implementó a nivel nacional la Estrategia de Aprendizaje “Aprendo en casa” que involucró a toda la familia. Sin herramientas informáticas. Ni internet de calidad. Ni capacitación previa. Todos somos educadores… Loreto tiene déficit en infraestructura educativa, sin hospitales, sin servicios de agua potable ni electricidad en las zonas rurales y de frontera. Invadida por el cultivo de coca, sin mayor presencia del Estado. Pues los policías y soldados no cuentan con dotación suficiente para hacer frente a las mafias extranjeras que se roban nuestros recursos y someten a las comunidades indígenas.

Ante este panorama ¿no son la mejor alternativa los Programas No Escolarizados de Educación Inicial (PRONOEI) con carácter itinerante, para educar a los niños menores de seis años y darle oportunidades de iniciar su proyecto de vida? También son el Laboratorio Pedagógico de los Estudiantes de la Escuela de Educación Inicial de la Facultad de Ciencias de la Educación y Humanidades y uno de los centros de aplicación de responsabilidad social universitaria. Sin embargo, desde la Dirección Regional de Educación de Loreto, ente normativo se procedió al cierre de los PRONOEI, por ende, al despido arbitrario de sus promotores educativos comunitarios, so pretexto de incumplir las metas de atención.

¿Las acciones administrativas las determina el centralismo asfixiante? ¿Una norma descontextualizada? ¿La voluntad de un técnico? ¿O la realidad social de la selva amazónica peruana? ¿Prevalecen los derechos de protección al menor? ¿Se educa en el marco de los Acuerdos de Desarrollo del Milenio de la Organización de las Naciones Unidas? ¿Prevalecen el interés superior del niño y la lucha contra la pobreza para asignar una plaza en Educación? ¿No basta el incremento de la desigualdad social y la violencia familiar a nivel nacional? ¿Y la inamovilidad social por la pandemia?

Hay angustia y clamor de la gente…

¡Bájate Cristo de las paredes!… baja y busca tu propia huella de ausencia… en los hoteles del hombre… nuevo nombre, simulacro de muchos hogares nuestros... estás en las paredes, en las iglesias y hospitales, en los centros comerciales, locales de diversión, hasta en el puesto policial, cual mudo testigo del trance del ciudadano en su hora crucial… te vuelves consuelo en la cárcel… donde el hombre pierde su condición humana y desesperados te buscan en las paredes, en el silencio, en la evocación poética del universal humanismo de César Vallejo…

“Oh, las cuatro paredes de la celda.
Ah las cuatro paredes albicantes
que sin remedio dan al mismo número.
Criadero de nervios, mala brecha,
por sus cuatro rincones cómo arranca
las diarias aherrojadas extremidades.
Amorosa llavera de innumerables llaves,
si estuvieras aquí, si vieras hasta qué hora son cuatro estas paredes…”
y eres al que invocan como al Cristo de la esperanza, de una mejor vida para el condenado… de esperanza para el excluido… eres la fortaleza de la parturienta y la constante demanda de los justiciables… estás en las paredes de las escuelas, de los hogares y en la sala virtual. En los sueños de orfandad, en los rezos cotidianos de los niños del bosque, de las montañas y del desierto que tiritan de impotencia cual tristes habitantes del puericultorio.

Cuán lejos están los niños del afecto y los cuidados de un padre ausente y su progenitora, madre soltera y trabajadora… quedan en desamparo… pero tiene cerca al PRONOEI, un nido de amor, de afecto, de paciencia y cuidados a conciencia, para educarlos a través del juego, recrearlos, alimentarlos, nutrirlos, protegerlos en su crecimiento y desarrollo, sentando bases sólidas desde el vientre materno con estimulación pre y postnatal, hasta vencer el reto de la Universidad.

Niños que rezan como rutina al Niño Jesús, para invocarlo luego como el Cristo de las Parábolas, el Maestro de las enseñanzas filosóficas:” Dejad que los niños vengan a mí”. Hoy, diezmados por la pandemia, monitoreados en su humilde morada, por los promotores educativos comunitarios del PRONOEI. Alternativa Educativa vigente, tan útil, tan presente, tan necesaria para la niñez postergada de aquellas familias, víctimas del sistema, despojadas por las transnacionales y los grupos de poder de sus posesiones territoriales, de los apátridas que hirieron de muerte a la Mama Paccha, y a los habitantes del Bosque Amazónico Peruano, sus tierras, históricamente arrasadas por la tala y el monocultivo que los obligó a abandonar sus comunidades y el tambo de sus dominios para emigrar de la ribera a la urbe metropolitana en busca de mejores condiciones de vida para su prole.

Al arribar a la ciudad, ya sin los medios de producción solo consiguen ocupación de asalariados en los hogares, avícolas, mercados, centros comerciales, en construcción civil o chofer de motocarro resignado a conseguir la feria para el dueño del capital. La lucha diaria los vuelve lobos solitarios y dan feroz pelea para poder sobrevivir… si es que antes no lo pervierte el sistema consumista de noches de cebada, la microcomercialización o el vil sicariato… Y venciendo a la adversidad se superan, postulan a la Universidad y compiten por una carrera profesional… ¡Bájate Cristo de las paredes!, estás en todas partes, pero no estás en el alma… en la conciencia o en los corazones de los que toman decisiones…

Las valerosas madres que daban a luz en el río, aquellas aguerridas mujeres que luego de crear vida, se desplazaban a trabajar la chacra para alimentar al crío, pueblan hoy los asentamientos humanos con” invasiones” en el cinturón de pobreza de Belén, Iquitos, Punchana y San Juan Bautista; en la provincia de Maynas, ellas que hoy son trabajadoras del hogar, sienten el témpano eterno del Himalaya… al ser maltratadas por las señoras y los amos acosadores, que “señores” jamás serán, por su comportamiento de rufián…

Ellas dejan a sus hijos al libre albedrío de la insana tentación de los delincuentes, de la mafia que trafica órganos, del narcotráfico o la trata de personas, del abuso sexual, de alguna horda salvaje y criminal… Son hijos de la vida. Niños expuestos, olvidados, postergados, excluidos del sistema educativo formal. Sin amor ni protección psicológica o moral. Sin seguro universal. Se alimentan tan solo de plátano y sal. El agua de río los parasita, sus rostros bosquecinos cambiaron. Al frescor de la brisa del río y la risa alegre y cantarina los reemplaza una infinita tristeza... que cala el alma ciudadana… La sabiduría popular afirmaba que: “Las tristezas no se hicieron para las bestias, sino para los hombres; pero si los hombres las sienten demasiado, se vuelven bestias”.

Las decisiones oportunas y pertinentes de nuestros gobernantes podrían evitar los conflictos sociales. Si tan solo sincronizaran con las aspiraciones del pueblo y si dejaran de ser menos civilizados para no competir en la maratón entre la educación y la catástrofe. ¿Qué mayor evidencia de ineptitud de las “autoridades “del sector Educación, que CERRAR los PRONOEI en momentos tan catastróficos para la niñez? ¿Eso es fomentar la educación con eficiencia y eficacia? ¿Esa es la generación de oportunidades para los pobres? ¿Ese es el incentivo que reciben los promotores de la educación comunitaria que perciben solo 500 soles por EDUCAR y SERVIR AL PUEBLO DE TODO CORAZÓN? ¿Han homologado a los promotores del PRONOEI del campo y la ciudad por principio de equidad? ¿Por qué devolver presupuesto de plazas al Ministerio de Economía y Finanzas?

Existe una flagrante violación al artículo 3° de la Ley General de Educación 28044 que sostiene: “El Estado garantiza el ejercicio del derecho a una educación integral y de calidad para todos y la universalización de la Educación Básica. La sociedad tiene la responsabilidad de contribuir a la educación y el derecho a participar en su desarrollo”.

El Sutep enarboló las banderas de lucha por el 6% del producto bruto interno para Educación, se movilizó a lo largo y ancho de la patria, organizó el Frente de Defensa de la Educación Pública, involucrando a docentes y estudiantes de la UNAP, padres de familia, la CGTP y otras organizaciones de la sociedad civil. Producto de ello logró que se aprobara en el Congreso de la República la modificatoria del artículo 16° de la Constitución Política del Perú en el que se reconoce la Educación como un derecho humano fundamental, que garantiza el desarrollo de la persona y la sociedad.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), promueve la igualdad de los derechos de la mujer y de las niñas apoyando su plena participación en el desarrollo político, social y económico de sus comunidades. ¿Cuándo concordarán estos objetivos universales con los ideales, doctrina y filosofía que inspiraron los PRONOEI para solucionar problemas educativos reales en zonas de menor desarrollo? ¿Se puede desarrollar un proyecto educativo regional descentralizado e intercultural sin involucrar a la primera infancia? …¡Bájate Cristo de las paredes!

Unicef es la fuerza impulsora que contribuye a la creación de un mundo donde se respeten los derechos de todos y cada uno de los niños. Rezan sus postulados que son ignorados por especialistas de la DREL y la UGEL. ¿Serán capaces de aplicar el conocimiento adquirido y subsanar su error con la pertinente reposición? Según Franklin P. Jones “…la experiencia es algo maravilloso. Nos permite reconocer un error cada vez que lo volvemos a cometer”.